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Policías y militares rodean comunidad Huito

Esta víspera, la comunidad Huito fue rodeada de policías y militares para liberar los vehículos pertenecientes a la compañía petrolera Plus Petrol que opera el bloque 10 de Villano, en Pastaza.

Huito mantiene una medida de hecho buscando acuerdos con la petrolera, que según Patricia Gualinga, no cumple desde el año 2012. Claudio Chimbo, presidente de la comunidad Huito, dijo que ellos se “van a mantener en una posición de resistencia”.

Horas antes, en declaraciones a Nina Radio, el gobernador de la provincia no había negado un diálogo con la población Huito, “pero que primero liberen a los vehículos retenidos”. También dijo que consideraba “exagerado” que la comunidad haya exigido dos millones de dólares anuales para levantar la medida de hecho.

Ahora, el gobernador no ha ido tras un diálogo sino rodeado de policías para liberar a los vehículos retenidos, expuso Patricia Gualinga, conocedora del tema a profundidad. “no se puede haber diálogo con la fuerza pública”, dijo, aunque reconoció que no le sorprende esta conducta del poder público.

Patricia Gualinga llamó a que el diálogo sea también con observadores para quesea efectivo. Dijo que esta empresa es conocida en Perú y en algunos lugares de nuestra región amazónica.

Patricia desmintió categóricamente que la comunidad haya exigido 2 millones de dólares anuales, como refirió el gobernador. “Eso no es verdad”, anotó al insistir en que el diálogo debe darse con observadores, que pueden ser legisladores y otros expertos en el tema; porque… desde 2012 no ha habido ninguna retribución a los pueblos indígenas afectados por la explotación petrolera.

Hay un ciudadano peruano que es el relacionador comunitario de la empresa que pretende tratar con menosprecio al pueblo indígena, continuó la mujer, como el referir que cuando un perro es atropellado se pida 1000 dólares como se expuso en redes sociales por parte de la empresa petrolera.

El caso concreto es analizar que ha hecho la petrolera y que ha significado para esos pueblos la explotación petrolera; aquí se pretende tratar aisladamente con estas comunidades cuando lo que debe haber son acuerdos globales.

Observó Patricia Gualinga como una acción del Estado que hizo coincidir una manifestación sobre la central hidroeléctrica Piatúa, mientras a Huito arribaban decenas de policías para pretender desalojo a los pueblos que luchan por sus propias reivindicaciones. “Yo pienso que esta coincidencia fue un cálculo del Estado, que sabía lo de Piatúa y que allá estaban ciudadanos de derechos humanos”, acotó.

Más allá, el dirigente de la comunidad de Huito, Claudio Chimbo, alertó a sus conciudadanos sobre la presencia de un ciudadano peruano, que ha perdido la credibilidad, al tiempo que anunció continuar en la resistencia como pueblo.

Se mantendrá la medida de hecho dijo el dirigente, hasta que el acuerdo se lleve a cabo, al tiempo que llamó la atención del Gobernador para entablar el diálogo que pueda llevar a alguna solución al problema de esta comunidad.

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