Los nuevos acuerdos creados a través del legislativo, no tomarían como bandera en común la lucha en contra el crimen organizado, buscar soluciones a los problemas económicos y falta de empleo, sino una agenda de impunidad para políticos corruptos.
El presidente saliente, Guillermo Lasso, deja al país en condiciones muy lamentables en el ámbito económico, donde se destaca la crisis energética y apagones de luz, así como también el ámbito de la seguridad que implica incertidumbre para la inversión y nulas posibilidades de reactivación económica. Así estamos, dijo.
José Alvear, empresario y analista económico, dialogó con Nina Radio, “el poder de la verdad” en su matinal programa informativo “Análisis”. El analista brindó a nuestros oyentes una visión acerca de los desafíos que enfrentaría Ecuador en el próximo gobierno.
En este sentido, mencionó que el presidente entrante, Daniel Noboa, debería enfocarse principalmente en resolver el problema de seguridad, en dotar de más equipamiento a la Policía Nacional, “con seguridad hay inversión”.
Estas medidas puede tomarlas incluso sin el concurso de la Asamblea Nacional, cuyo pacto con fuerzas políticas disimiles, criticó Alvear.
El otro tema de inmediata solución es el de la energía eléctrica que vive el país, pues sin una respuesta eficiente por parte del gobierno, los negocios y la reactivación económica seguirán siendo asuntos que se pospongan cada día más.
Por otra parte, Alvear expresó su preocupación, así como la mayoría de los ecuatorianos, los nuevos pactos creados desde la asamblea nacional. Los nuevos acuerdos creados a través del legislativo, no tomarían como bandera en común la lucha en contra el crimen organizado, buscar soluciones a los problemas económicos y falta de empleo, sino una agenda de impunidad para políticos corruptos.
Finalmente, José Alvear mencionó que el problema en nuestro país es que el Estado se ha acostumbrado a gastar dinero que no tiene, generando un déficit fiscal y creando una crisis económica cada vez más grave. “El problema es mas de base, este país sigue legislando en función del Estado paternalista, el Estado es un pésimo administrador. El resultado es que no hay dinero, entonces se debería entregar la incentiva a la empresa privada para que arriesgue su capital. El Estado no da trabajo, la empresa privada si, por eso el Estado debe ser supervisor, pero no interventor. Esta mentalidad es un problema de formación desde pequeños”, concluyó.
