Fiscalía apunta autores intelectuales del magnicidio de Villavicencio

Juan Carlos Calderón  cuestiona las demoras procesales y denuncia omisiones en las investigaciones fiscales 

Juan Carlos Calderon

En una entrevista concedida a Nina Radio desde la Amazonía ecuatoriana, el
periodista Juan Carlos Calderón, reconocido por su trabajo de investigación y
su cercanía con el fallecido Fernando Villavicencio, ofreció una lectura crítica del actual proceso judicial relacionado con el asesinato del excandidato presidencial. Calderón celebró que la Fiscalía haya finalmente formulado cargos contra presuntos autores intelectuales del crimen, pero
también advirtió sobre estrategias dilatorias, omisiones en la investigación y una red de complicidades que podría alcanzar incluso a actores políticos de alto nivel. 

Audiencias suspendidas y abogados “enfermos”: estrategias para evitar la justicia

Calderón calificó de “burla” la suspensión de audiencias clave, aludiendo de forma irónica a dolencias médicas que, como en el caso del abogado de Ronnie Aliaga (dolor de muela), han paralizado el avance judicial. El periodista considera que estas tácticas no son aisladas, sino parte de una estrategia coordinada para evitar que se formulen cargos y se dicten medidas cautelares, como la prisión preventiva.

“El juez tiene la potestad de sancionar estas maniobras”, subrayó Calderón, cuestionando la pasividad del sistema judicial ante lo que considera maniobras de mala fe por parte de ciertos abogados defensores.

José Serrano, detenido en EE. UU., en la mira de la Fiscalía

Uno de los señalados por la Fiscalía es el exministro del Interior y expresidente de la Asamblea, José Serrano, actualmente detenido en una cárcel migratoria en Estados Unidos. Según Calderón, la detención no estaría relacionada con una infracción de tránsito, como se quiso hacer creer inicialmente, sino con problemas migratorios más graves y posiblemente con investigaciones criminales en curso.

“El FBI y otras agencias federales estadounidenses están investigando el asesinato de Villavicencio”, dijo Calderón, quien añadió que existe un proceso judicial abierto en Nueva York donde se ha mencionado a Serrano en el contexto de redes de corrupción y narcotráfico. 

Conexiones peligrosas: narcopolítica, crimen organizado y omisiones fiscales

Calderón también se refirió a la omisión de personajes claves en las investigaciones de la Fiscalía, pese a que fueron públicamente señalados por el propio Villavicencio antes de su asesinato. Entre ellos, mencionó a asambleístas y figuras vinculadas a la Revolución Ciudadana, como Pablo Muentes, actualmente detenido por otros delitos, pero ausente del expediente relacionado con el magnicidio.

El periodista insistió en que no se ha seguido la pista de quién contrató a los sicarios colombianos que ejecutaron el crimen y criticó la ineficiencia del esquema de protección policial del candidato, que tenía un 98% de riesgo. “El grupo de seguridad falló. ¿Quién dio la orden de debilitarlo?”, cuestionó. 

Un magnicidio con múltiples responsables 

Calderón respalda la decisión de la Fiscalía de calificar el asesinato de Villavicencio como un magnicidio, ya que fue un crimen político contra un líder que denunció con firmeza la corrupción, el narcotráfico, la minería ilegal y la narcopolítica.

“Fernando fue asesinado por un conjunto de mafias que se pusieron de acuerdo para silenciarlo”, afirmó, y añadió que existen intereses políticos que buscan manipular la narrativa del caso o incluso justificar el crimen. Señaló como ejemplo el informe de una comisión legislativa que intentó presentar el asesinato como un crimen común, algo que calificó como “una vergüenza”.

Corrupción estructural y crimen transnacional

Durante la conversación, Calderón amplió su análisis hacia el contexto internacional del crimen organizado, vinculando la producción de cocaína en Colombia, las rutas del narcotráfico a través de Ecuador y Venezuela, y la operación de cárteles como el de Sinaloa. Recordó que Villavicencio fue uno de los primeros en denunciar las conexiones entre el cartel de los Soles (vinculado al alto mando militar venezolano) y el narcotráfico regional.

“La lucha de Fernando fue contra un sistema criminal instalado en instituciones del Estado: Asamblea, gobiernos locales, Policía, Fuerzas Armadas, puertos, hospitales…”, afirmó. Para él, el asesinato fue el resultado de su enfrentamiento con estas estructuras. 

Una advertencia final 

Calderón concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad del sistema judicial y de la Fiscalía. “Ojalá no se esté jugando políticamente con este caso. Sería imperdonable. No se puede manchar el nombre de quien ya no puede defenderse”, dijo, en referencia a los intentos recientes de desprestigiar la imagen del periodista asesinado.

“El corazón del sistema criminal en el Ecuador es la corrupción. Fernando la denunció durante 30 años. Y por eso lo mataron”, sentenció. 

Mas información de esta entrevista la encontraras en el siguiente audio 

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