La piscina de Vilma

Qué cómodo, qué fácil es no pararse en ninguna vereda, y simplemente señalar a todo el mundo como parte del crimen organizado, empezando por quien abiertamente lo combate. Eso no es audacia ni anti poder. La piscina de Vilma, es sencillamente, una expresión brutal de incoherencia, cobardía e infamia.

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Por: CARLOS ANDRÉS VERA

Han pasado casi dos años desde que Fernando Villavicencio hizo pública una de las fotos más icónicas de la política moderna: la piscina de los tetones. Lo sabemos ahora: Fernando firmó su sentencia de muerte.

Metástasis reveló que a partir de esa publicación, Jordán y Norero planificaron su asesinato. Desde entonces, esa imagen tiene una gigantesca carga simbólica, porque ahí se baña la narcopolítica ecuatoriana. Esa mafia fue valientemente combatida por Villavicencio. Pagó con su vida. Hoy, esa mafia es denunciada por la fiscal Diana Salazar, que se juega el pellejo todos los días.

Vilma Vargas piensa otra cosa.

Vilma Vargas, conocida también como vilmatraca, es una caricaturista que observa el mundo desde una perspectiva anti poder y su estilo le ha merecido un lugar en la opinión pública. No es una fanática que hace dibujos. (Más información en Expreso.ec)

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