Análisis
La piscina de Vilma
Qué cómodo, qué fácil es no pararse en ninguna vereda, y simplemente señalar a todo el mundo como parte del crimen organizado, empezando por quien abiertamente lo combate. Eso no es audacia ni anti poder. La piscina de Vilma, es sencillamente, una expresión brutal de incoherencia, cobardía e infamia.
