Santiago Begdach: “La Constituyente debe ser un proceso que una al país y devuelva la seguridad jurídica”

“Jurista advierte: sin buenos constituyentes, la nueva Carta Magna repetiría los errores del pasado”

El debate sobre la Asamblea Constituyente continúa ganando espacio en el escenario político nacional. En diálogo con medios de comunicación de la Amazonía, el jurista Santiago Begdach, experto en derecho constitucional, analizó las implicaciones de este proceso que ha sido avalado por la Corte Constitucional para ir a consulta popular, en línea con una de las principales ofertas de campaña del presidente Daniel Noboa.

Begdach recordó que la iniciativa no responde a un “capricho político”, sino a una propuesta que fue respaldada en las urnas por la ciudadanía. Explicó que, de concretarse, la Constituyente no solo reformará la carta magna, sino que podría implicar la cesación de funciones de todas las autoridades: presidente, Asamblea y demás órganos del Estado.

“Esto no debe verse como una amenaza, sino como una oportunidad para reestructurar el país desde sus cimientos”, afirmó.

Ruptura con la Constitución de Montecristi

Durante la entrevista, Begdach criticó duramente la Constitución de 2008, conocida como la de Montecristi, a la que calificó como la base del “socialismo del siglo XXI” en Ecuador. Según él, esta carta magna generó hiperpresidencialismo, debilitó la institucionalidad y creó inseguridad jurídica. 

“No queremos repetir el modelo correísta. Lo que buscamos es una constitución que nos devuelva la confianza, que genere reglas claras y que permita que el mundo vuelva a ver al Ecuador como un país con estabilidad y oportunidades”, puntualizó.

La calidad de los constituyentes

Uno de los puntos que más preocupa al jurista es la elección de los delegados que redactarán la nueva constitución.

“Si vamos a tener candidatos similares a los actuales asambleístas, podemos deducir qué tipo de constitución resultará de ello. La ciudadanía debe informarse, leer bien quiénes son los aspirantes y apoyar a los más preparados y con verdadera vocación de servicio”, advirtió.

Begdach también destacó que la Corte Constitucional no impuso requisitos como tener título universitario o experiencia específica para postularse, lo cual considera correcto porque “la representatividad del país no puede excluir a jóvenes, desempleados o ciudadanos sin formación académica superior”.

Propuestas de reforma estructural

Entre los cambios que considera necesarios, Begdach planteó:

Un sistema legislativo bicameral que combine una cámara de representantes con formación técnica para elaborar leyes de fondo, y otra con mayor representatividad social.

La eliminación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, así como una reestructuración del Consejo Nacional Electoral.

El retorno a tres poderes del Estado, como ocurre en la mayoría de democracias del mundo, dejando atrás lo que calificó de “populismo constitucional”.

Protestas y contexto social

El jurista también abordó las recientes movilizaciones contra el alza del diésel, advirtiendo que no todas responden a un clamor ciudadano genuino. Según dijo, en algunas zonas con fuerte presencia de economías ilegales, estas protestas son utilizadas como mecanismos de desestabilización.

“No quiero levantar falsos, pero los ecuatorianos debemos preguntarnos de dónde salen los recursos para financiar movilizaciones masivas. Ya en el caso Metástasis se evidenció cómo el crimen organizado financiaba protestas”, recordó. 

Un proceso para unir al país

Finalmente, Begdach insistió en que la Constituyente debe ser vista como un espacio de unión y no de confrontación política.

“La nueva constitución debe garantizar seguridad jurídica, atraer inversión extranjera y crear leyes pensadas para los ciudadanos honestos, no para los delincuentes. Si logramos eso, habremos dado un paso histórico”, concluyó. 

Más información de esta entrevista la obtendras en el siguiente audio 

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