No importa quien se oponga, yo construyo mis obras!. De casi todas las obras que ejecutadas por el municipio del cantón Pastaza, no existe una sola que goce de la aceptación ciudadana, es más cierto que en esta localidad, impera el término de que la -obra va porque va-. La construcción del centro de faenamiento o camal municipal es ahora el tema de discusión de los habitantes.
El sitio donde se levanta la obra está a 15 minutos de Puyo en las inmediaciones de la parroquia 10 de agosto, aunque no de forma oficial, se conoce que el municipio gastará en esta nueva obra 3´754.371,46 dólares sin IVA, de los cuales el contratista ya habría recibido 1,3 millones de dólares como anticipo.
En una entrevista en Nina radio de Puyo, el 19 de octubre de 2026, Mónica Espín quien posee una propiedad colindante al sitio donde se construye el camal, informó que la construcción de dicha obra les había tomado de sorpresa a todos los vecinos. Ante ello han solicitado información al municipio de Pasta, pero que hasta la fecha no les entregan nada de lo solicitado.
“Primeramente, nunca se socializó el proyecto, no conocemos que van a construir, qué bondades y perjuicios ofrecerá a la ciudadanía el nuevo camal. Deben tomar en cuenta que en ese sitio hay cuencas hídricas que abastecen de agua a los habitantes de esos sectores.
Ese sitio es centro poblado y la ley prohíbe que haya un camal cerca a las viviendas”, aseveró Espín.
Los ciudadanos exigen a la municipal de Pastaza y al constructor (que tampoco se conoce quien es), que les entreguen información sobre normativas legales y ambientales que debe exigir el Ministerio del Ambiente, como el estudio de impacto ambiental, la licencia ambiental y otros requisitos que por ley deben presentar el municipio.
Según Espín, los ciudadanos propietarios de los terrenos aledaños a la construcción del camal, emprenderán una campaña de recolección de firmas para rechazar la obra municipal, desarrollarán asambleas para que los vecinos conozcan la realidad del problema, y a futuro, ejecutarán acciones si es posible hasta que la construcción se paralice sin importar el porcentaje de avance.
“Mire, nosotros fuimos a visitar la obra y ni siquiera hay un rótulo, porque yo considero que cuando usted construye algo y es de un bien público, entonces hay un rótulo en el que dice: aquí se construirá, el valor de la obra, quien ejecuta la obra, pero eso no lo tiene. Entonces da la impresión como que esta situación es algo camuflado, escondido, no sé, no sé cuál es en realidad la intención de por qué no se hizo todos estos lineamientos, todas estas cosas con base en poder hacer una buena obra socializando con la ciudadanía”, concluyó Espín. S/U-19-10-26

