Rosa Hernán: “Esperamos con chicha y comida, nunca llegaron”

Al medio día del viernes nos dijeron que había caído el helicóptero, más de 40 hermanos “Waoranis”, caminamos 5 horas y llegamos para ayudar a recuperar los cuerpos.

Rosa Hernán Dahua, vicepresidente de Tiwino

¡Algunitos deben aprender a ser solidarios, como los de Tiwino!…. Hasta la comunidad Tiwino en Pastaza, estaba previsto que el helicóptero MI-17 de matricula AEE-485 llegara con ayuda humanitaria el pasado 26 de abril de 2024. Eso no aconteció por el fatídico accidente aéreo, que hoy enluta a familiares de las ocho personas que viajaban.

Los comuneros de Tiwino se habían organizado desde la víspera del viernes para recibir al helicóptero y sus ocupantes que llevaban ayuda humanitaria para atender la emergencia que padecían; según el testimonio de Rosa Hernán Dahua, vicepresidente de la comunidad Tiwino. “Preparamos comida, chicha, pero no llegaron, pasado el medio día nos avisaron que había caído el helicóptero, no pensamos más, organizamos para salir a ayudar”. Indicó Rosa.

Casi nadie podrá describir con certeza y tampoco aceptar lo ocurrido el pasado 26 de abril de 2024 en la selva Amazónica de Pastaza; la perdida de ocho seres humanos que perecieron al caer un helicóptero militar. Las autoridades e instancias respectivas tendrán que emitir el informe correspondiente donde determinen las verdaderas causa que originaría el percance.

Según manifiesta la dirigente Rosa Hernán, el pasado sábado, un día después de la caída del helicóptero, 48 comuneros de Tiwino, guiados por el sonido de los helicópteros habían caminado casi cinco horas por una trocha para llegar hasta el sitio mismo donde cayó la aeronave.

En el lugar del siniestro, bajo control de los militares, los comuneros han realizado trabajos de limpieza y desbanque del área hasta construir en el menor tiempo posible un helipuerto hasta donde más tarde llegaran los helicópteros y personal especializado para recoger los cuerpos sin vida de los ocupantes de la aeronave caída.

“La noche del sábado quedamos ahí, no dormimos, hicimos una fogata, un bohío improvisado y compartimos el pan con los militares, muy temprano en la mañana del domingo seguimos apoyando a los equipos a rescatar los cuerpos (…) Se dañaron tres motosierras, así que con machetes y con mucho esfuerzo realizamos el desbanque donde aterrizaron los helicópteros (…) Como estaban los cuerpos es muy doloroso”, manifestó la dirigente.

Pese a que los habitantes de Tiwino no recibieron el apoyo del Estado por el percance aviatorio, ellos demostraron ser personas unidas y solidarias con los pocos medios que disponen, se sacrificaron y apoyaron en lo que pudieron. Una vez cumplido su trabajo, un grupo de 20 comuneros salieron en helicóptero hasta su comunidad, mientras otros por la misma trocha que ingresaron debieron salir caminando de regreso a su comunidad.

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